domingo, mayo 10, 2009

Qué poca madre!! ( y no es porque hoy es 10 de Mayo...)


El pasado 19 de Abril se llevó a cabo el cierre del Festival Coachella en Indio, California. The Cure fué la banda encargada del cierre, en el escenario principal. ¿Qué se puede decir acerca de The Cure?. Lejos de que me guste mucho y que sea una de las bandas culpables de que me haya lanzado con los ojos cerrados al dulce abismo que representa el querer ganarme la vida a través de la música, ésta banda es una de las más grandes en la historia del rock. Influencia para infinidad de bandas, desde la malograda copia del look y del estilo de aquellos Caifanes en su primer disco, hasta los Deftones, pasando por infinidad de bandas en todo el orbe. 33 años de trayectoria, desde esa banda-génesis formada en 1976 llamada Malice, pasando por Easy Cure, hasta llegar a ser simplemente The Cure. La imagen del buen Robert James Smith es un referente obligado si quieres adentrarte un poco en lo que al post-punk inglés setentero se refiere. Fanáticos de Joy Division y David Bowie. Creadores de un estilo sumamente peculiar, mezcla de punk-goth-pop. En fin, una bandota.

Pues a los gringos se les ocurrió esa noche de domingo la puntada de faltarles al respeto de manera muy cabrona, apagandoles el P.A. y las pantallas de los costados del escenario mientras tocaban "Boys don't cry", cosa que aparentemente no les importó mucho, ya que siguieron tocando hasta concluírla sólo con sus monitores, para después aventarse "Jumping someone else's train". Al final de esa rola y antes de iniciar "Grinding Halt", fué cuando se dió la orden de que el flujo de corriente del escenario fuera interrumpido, con el argumento de que "ya habían tocado mucho". Según esto, sólo faltaban 4 rolas para terminar el show. Quizá influyo el hecho de que antes de empezar "Three imaginary boys", Robert se burló diciendo: "Se nos permitió tocar sólo una canción más... ja!". Le salió lo punk...

Creo que ya es bien sabido (al menos como organizador del Coachella deberías saberlo) que en los últimos años The Cure acostumbra dar conciertos extremadamente largos, que sobrepasan las 2 horas con 40 minutos (un deleite que gocé como niño en 1992, 2004 y 2007), llegando al extremo, en algunos casos, de tocar poco más de 3 horas. Pero parece que no lo sabían los señores organizadores... ¡Ay, que tiernos!. Apagarles el sonido a la banda que ellos mismos escogieron para cerrar su festival se me hace una mamadota. ¿¿Qué se sentirán los gringos??. Espero estén conscientes de que ya nunca podrán invitar a The Cure de nuevo a participar en su festival, so pena de recibir un "fuck you!" como respuesta. Pero aún así, el buen Robert solucionó todo con una sonrisa de esas que dicen "no se que mierdas esta pasando", y trató de que la gente coreara la letra de "Grinding Halt", ya que su voz en el P.A. había muerto... que poca madre!!. Luego sonrió de nuevo, se quitó la guitarra, la aventó desde el escenario, agradeció al "respetable" y se fué. En fin, creo que la banda se despidió dignamente del escenario sin hacer olas y pensando: "¡¡metanse su Coachella por el culo!!... al fin ya cobramos...".

El setlist fué el siguiente:

Underneath the stars
Prayers for rain
A strange day
alt.end
The end of the world
Lovesong
To wish impossible things
Pictures of you
Lullaby
From the edge of the deep green sea
The perfect boy
Wrong number
Push
Inbetween days
Just like heaven
Primary
Shake dog shake
The hungry ghost
Disintegration
One hundred years
It’s over

Encore 1:
If only tonight we could sleep
The kiss

Encore 2:
At night
M
Play for today
A forest

Encore 3:
Three imaginary boys
Fire in cairo
Boys don’t cry (el P.A. y las pantallas son apagados, las luces se encienden)
Jumping someone else’s train
Grinding halt (les apagan los amplis y monitores)

Para que lo vean:

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